Happinés
Aunque mi relación con la fotografía empezó hace muchos, muchos años (mis padres tenían en casa un pequeño laboratorio) no fue hasta finales de 2007 cuando decidí lanzarme al mundo profesional.
Desde entonces he pisado varios campos (moda, retrato, infantil…) y he encontrado en la fotografía de bodas una pasión inesperada. Para mí es algo muy importante ser el testigo más cercano de un día tan especial en la vida de una pareja como el día de su boda, ser la encargada de reflejar en imágenes toda la emoción de su boda para que así el recuerdo de aquel día sea completamente imborrable.
Por eso, siguiendo la corriente del fotoperiodismo de bodas, intento atrapar con mi cámara de fotos cada instante especial de ese día. Mis fotos documentan cada boda de una manera natural, buscando atrapar esos momentos mágicos, esas miradas que son irrepetibles y no se pueden teatralizar. A veces son pequeños detalles que pueden pasar desapercibidos, pero que desde mi perspectiva, son los detalles que hacen que cada boda sea única. Porque cada pareja es diferente y no hay dos bodas iguales.
Soy fotógrafa de bodas con base en Barcelona, pero no tengo ningún problema en desplazarme a cualquier lugar de España, Europa o incluso del mundo donde vayas a casarte.
La fotografía de niños y bebés es algo que también me encanta. A la hora de trabajar con niños hay que tomárselo de un modo diferente, el ritmo de trabajo no tiene nada que ver con el que puedes llevar cuando fotografías adultos y por eso me gusta tomarme mi tiempo para que el peque en cuestión vaya tomando confianza y adaptarme a cada niño.
Las fotos de niños son algo muy especial y siempre es un buen momento para hacer un sesión de fotos, porque crecen tan rápido…
A veces sucede que repito clientes, primero llega la boda y después el embarazo y el bebé, y como fotógrafa es algo realmente fantástico compartir momentos tan especiales.
Soy una fotógrafa apasionada de mi trabajo.







